He soñado con las niñas, las niñas de antes. Antes de que los chicos o el baloncesto nos hicieran competir… Las niñas que al poco comenzamos a competir...
¿Cómo mantener la camaradería con tu rival?
¡Qué equilibrio supimos llevar! Y ¡cómo nos queríamos! Incluso peleadas. Igual no lo sabía entonces, pero ahora sé.
La vida “real” llegó para fulminarnos con fechas y obligaciones, deseos, alegrías. La suerte de poder convertirnos en mujeres y buscar la felicidad.
Y con la experiencia que dan los treinta años que han pasado desde aquella tarde en que, con un Super Pop abierto sobre la cama, decidíamos quién era de Leif Garret y quién de Shaun Cassidy, apasionadamente atestiguo que éramos buenas chicas, buenas amigas y que no he olvidado a ninguna.
¡Quiero volver verlas! ¡Tenemos todo un mundo del que reírnos juntas!
p.d. Todas éramos de Leif.
jajaja, qué bueno, Gina!
ReplyDeleteUn abrazo!
Premonitorios sueños.....Siempre has tenido algo de bruja. ;-)
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