Saturday, June 16, 2012

El chivato


Lo aprendes de pequeña, al tiempo que aprendes que si un hombre mayor te mete mano, es mejor callarlo, pues de saberlo los demás, quien sufrirá la marca serás tú, y además ya no podrás salir con ninguno de los chicos que te gusta.

Es cuando descubres lo cobarde que eres.

Ese niño en clase abre la cartera de otro niño y le roba el bocadillo. Tú lo ves, vas a decir algo, y el niño te mira y te hace un gesto cómplice de silencio. No sabes aún que exista la maldad y te quedas helada, sin saber cómo reaccionar. De algún modo sabes que si te chivas, vas a sufrir las consecuencias.


2 comments:

  1. vitriol8:00 PM

    És possible que la covardia, entesa com a eina d'autodefensa, sigui, potser, necessària. Però cada cop trobo a faltar més la temeritat...

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  2. I jo... I la gosadia també... La provocació a què ens estem acostumant no deixa de ser comercial i esterotipada. Hi ha excepcions meravelloses, com en Jordi Évole. Gràcies per la visita.

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