Monday, April 13, 2009

Pascua

Somos portadores de huevos. La vida comienza al admitir que en nosotros hay vida.

Quizás no busquemos huevos en el bosque, pero vamos a por el núcleo de quienes somos: la esencia frágil que tan fácil se puede corromper.

A veces con nuestras propias mentiras.


Tuesday, April 07, 2009

Un ejército para Europa

Calentar motores suele oler mal. No es lo mismo nuestro aliado natural que nuestro enemigo natural. Algunos políticos lamen intereses inmediatos que no tienen futuro. Algunos pueblos también.


Es fácil criticar a Estados Unidos, que invierte sumas desorbitadas en armas sofisticadas y selectivas (que servirán en los conflictos para evitar la pérdida de civiles) en lugar de en una seguridad social universal. Tan fácil como cerrar los ojos ante la masacre indiscriminada que ejecuta un país continental. ¿A quién le importa Chechenia? ¿Alguien en Europa levanta la voz contra Rusia?


La abundancia de recursos naturales y el almacenamiento de nuestros residuos nucleares a precios de saldo podrían ser motivos por los que nuestros gobiernos siguen pactando con una mafia aristocrática en Moscú. En el Este, donde la gente se muere de hambre y de frío, no hay dinero para pagar los empleos que deberían custodiar y/o desactivar el armamento y equipamiento nuclear obsoleto.


La guerra existe. La guerra de hoy es heredera de la guerra de ayer y creadora de la guerra de mañana. Paz es una palabra muy bonita, pero no se consigue con una flor en el pelo. El terrorismo internacional no es más que la consecuencia de una guerra fría que entrenó a millones de hambrientos en la cultura del odio.


Apoyo a Estados Unidos y a la OTAN (nunca pensé que diría esto), porque al fin y al cabo los 192 estados de las Naciones Unidas son en una alarmante mayoría dictaduras, monarquías absolutas, fanáticos religiosos, que torturan, asesinan y someten a sus poblaciones a una infra-vida, mientras sus delegados viajan a Manhattan a pactar el destino de la humanidad.


Para que la Carta de los Derechos Humanos se cumpla no es suficiente con donar dinero a Amnistía Internacional ni ir a ver a U2.


Los Cascos Azules son una idea ridícula. Necesitamos un ejército europeo. Un ejército preciso y legal, que pueda destruir objetivos militares concretos sin atacar a la población civil. Rusia no debe entrar en nuestro juego porque no se ajustaría a las reglas.


Tanto se habla de cómo Washington subvencionó a las guerrillas contra los pueblos de América Latina, y tan poco de cómo Moscú subvencionó a Al-Qaeda.



Sunday, April 05, 2009

Salvados


Ocho horas en la montaña y lo humano se convierte en algo verdaderamente estúpido.


Friday, April 03, 2009

Reconstrucción




¿Has probado alguna vez hacer un dibujo perfecto?

Al estudiar fotografías he observado que las facciones de las personas en ángulos determinados parecen irreales, superpuestas. Si yo fuera una dibujante del rostro, hubiera disimulado el emplaste.

Ergo, no puedo dibujar la realidad.

Cuando por fin encuentras aquel tema del pasado del que no recordabas el compositor, ni el nombre, ni la línea melódica, sólo un rasgo difuminado y acuoso, como los sueños del principio del sueño, ¿los elementos en tu cuerpo se reposicionan ante la extraña sensación de descubrir que lo que te ha perseguido durante vidas es algo tan poco familiar?

Bueno, parece que sale el sol.

Los 20 se echaron la foto ¿no?

Monday, March 30, 2009

¿Me preguntas?

La gran diferencia entre nosotros es que tú nunca has querido disimular que humilde no eres.


No me molesta la soberbia. Pero me irrita la falta de elegancia. Y eso que te las das de caballero galante.


Cuando controlas siempre, los fallos son más elementales, más desagradables.


No es lo mismo ser caballero galante que construirse caballero galante.


Crees que siento envidia por tu prospectivo éxito. No. Siento hacia ti la misma aversión de siempre. Tus poemas buscan el fuego, pero son blandos, saturados. Nada que ver con el barro, la sal, la sangre.


Nada de lo que dices logra conmoverme. Crees que dominar el medio es triunfar. Y yo sólo escucho bla bla bla.


El triunfo es la vida. Y conocer el límite del propio talento.


Ser escritor es algo más que haber comprendido el correcto uso del lenguaje y los mecanismos que facilitan la transmisión de una historia. Los ejercicios de escritura son necesarios, pero no constituyen esa luz que logra cambiar una vida.


No busco el reconocimiento ni un bestseller. Busco la rabia, la pasión, el cambio.


¿Qué buscas tú?


Deja de aburrirme con la académica verborrea que montaste como escudo a los siete años. Cuando muestres lo que tienes dentro, quizás dejes de ser un pelmazo.


Y conste que de no haberte forzado a ti mismo una vez más en la burbuja sagrada donde sólo entran los grandes, hubiera continuado sonriéndote por las calles como a cualquier vecino.


P.S. Por ejemplo, en esta última frase no era necesario ser políticamente correcto y decir “como a cualquier vecina o vecino”.


Tuesday, March 24, 2009

Romper un gong de fuego


Hay personas que no soportan la rutina. Yo, en cambio, soy una persona de rutinas. Me gusta poder hacer las cosas que me gusta hacer y organizarme el tiempo de modo que pueda hacerlas.

Hasta que llega el día en que la rutina me aburre y debo romper con ella.

Me tengo por una persona fiel. Pero cuando me harto, puedo ser muy violenta, a menos que haya podido atajar el sinsentido a tiempo.

Cuando corría en la cinta escuchando la asquerosa respiración del macho sudoroso, musculoso y rápido de al lado, o, aún peor, cuando quise atizar a mis compañeros de yoga por no saber aparcarse en una clase donde nunca sobra el espacio, supe que la rutina del gimnasio había llegado a su fin.

Dos semanas sin encerrarme y ya noto los efectos de la liberación.

Y es que, encerrada en el tren, en la oficina, en la ciudad y también en mi momento de (se supone) evasión, ya era demasiado.

Esta tarde he salido pronto del curro, he llegado a casa, me he cambiado, he pillado una bicicleta, he volado hacia el mar y he echado a correr. En el turno de vuelta, mis rodillas notaban el tiempo pero en mi mente había pasado tan solo un instante.

El mar hechizaba, como si supiera que sólo unos pocos admirábamos sus alas de nácar y su rugido fosforescente. Oscuro y azul como los lagos. Salado.

Tras los chiringuitos donde extranjeros maqueados tomaban ya su aperitivo (un poco de ganas me entraron de ser extranjera y estar tomándome una copita de vino blanco con unos chipirones fritos), el sol se llevaba la luz del día. Un gong de fuego cuyo sonido se aleja lento, hasta que percibes de pronto que algo se ha roto.