Wednesday, June 22, 2011

La luciérnaga


En una noche oscura, sin luna, entramos en el bosque. Resbalé, caí, me diste la mano. No se veía nada. Volvíamos de una verbena y la grappa comenzaba a hacer sus efectos. Estábamos solos en el centro de la Toscana. No teníamos ni idea de dónde estaba la cabaña.

Nos guiamos unos metros por la dulce fragancia de los racimos de acacias que colgaban alrededor nuestra provisional morada. Y entonces, se hizo la luz. Perplejos observamos como detenida ante nosotros flotaba fantasmagóricamente una luciérnaga, tan luminosa, tan tranquila, tan hermosa. Entramos en su halo y la seguimos. Por increíble que nos pudiera parecer, la luciérnaga nos guió directos a la puerta de la cabaña y una vez allí, se deslizó lentamente hacia el interior del bosque. Esa noche supimos que nuestro amor contaba con la bendición de la naturaleza.

Saturday, June 18, 2011

Naturismo vs obscenidad

No pensaba que el cambio fuera a ser tan inmediato.

Existe un diminuto enclave recluido al que, para acceder, hay que trepar por unas rocas. Suelo pasar cerca cuando salgo a correr los sábados por la mañana. Me gusta detener el cardio a mitad de camino para hacer un poco de escalada y después seguir corriendo. Allí, junto a pescadores atrevidos, se esconde la última reserva naturista del municipio, después de que progresivamente hayan ido cerrando los rincones pseudo-oficiales de nudismo.

Pues bien, cuál ha sido mi sorpresa cuando esta mañana mis rocas estaban rodeadas por siete agentes de la policía municipal, que exigían a las cinco personas que allí había (no caben más de quince – sentadas) que se vistieran o abandonaran el lugar. He preguntado a un agente cuál era el problema y, no sólo no me ha respondido, sino que me ha dado la espalda.

De regreso, he variado mi ruta para pasar por el mismo lugar. La policía había marchado, quedaban tres personas, una en el mar y los dos pescadores. Todos vestidos.

Luego me aguardaba otra novedad. En la playa menos turística han plantado un negocio de tumbonas que ocupa 200m2, es decir la mitad de la playa. Hasta los chavales que vienen a jugar al voley han visto reducido su espacio. Imaginad la impresión que da ver a los vecinos apilados en un rincón y cien tumbonas sin estrenar vacías.

Eso es obscenidad.

Os diré qué más me parece obsceno:

Las joyas, los diamantes, sabiendo de las guerras y genocidios para conseguirlos. Los inútiles que chupan del bote sólo porque descubrieron un secreto; en el Chicago de los 20 se les mataba, en la España post-franquista se les premia. Que los banqueros se suban un 37% el sueldo, con lo millonarios que ya son y visto el panorama desalentador. Y los gobiernos, que recomiendan a estos chorizos no atribuirse primas durante un tiempo. ¡Recomiendan! Nada de “vístanse, coño, o los llevamos a comisaría”.

¡Qué alegremente la gente se cambia el móvil y otros gadgets a costa de la explotación de las minas del Congo! Es de cultura general saber de la guerra por el control del coltán, en la que murieron 4 millones de personas y 40.000 mujeres denunciaron violación. A día de hoy, los supervivientes viven y mueren en la miseria, como cualquier comunidad en cualquier lugar del mundo donde se encuentren recursos naturales. El consumo frívolo es básico para la felicidad en Occidente. Ficticiamente nos aleja de una depresión emocional endémica provocada por el simple hecho de que nuestras vidas no significan nada para nadie, ni siquiera para nosotros mismos.

Cuanto menos tengo, más feliz soy.

Conozco a un hermano que se hizo ermitaño. Son cuatro ermitaños que se han encontrado con algunos más, por el camino. Y el tiempo es infinito, para ellos. Nunca sufren. Ningún dolor, ninguna obsesión, ninguna enfermedad. No consumen. Están libres de culpa.


Thursday, June 16, 2011

Qui són els violents?

http://www.youtube.com/watch?v=YcmvzRvsf8g&feature=player_embedded#at=15

Y hoy en todos los periódicos, grandes titulares criminalizando el movimiento de los indignados, con letras más grandes que para atentados terroristas, con letras más grandes que para los corruptos que nos han robado y ahora están en el gobierno. ¿Recibiría el fin del mundo un cuerpo de letra más grande y sensacionalista?

INDIGNACIÓN SUICIDA - El Periódico

INDIGNANTE - La Vanguardia

LA VIOLENCIA FRACTURA EL 15 - M - El País

VERGÜENZA me da que los medios se hayan posicionado tan rápido contra el pueblo, una vez más. Sin dudas, sin preguntas. Pobres parlamentarios, ¡que tuvieron que llegar en helicóptero a debatir cómo nos van a sacar más dinero en el próximo año!

¡Que se suban al tren de las siete y media y vean como vamos la gente normal a trabajar, por novecientos ochenta euros al mes! Sin dietas, sin transporte alternativo, sin premios, sin jubilación, sin sanidad, sin escuelas!



Tuesday, June 14, 2011

London is our town

No fue suficiente la luz de una vida. La felicidad es cuando te dejan ser, pero nunca olvidas lo que no llegaste a ser.

No es justo que no pueda saber de ti.

Luego quedan cosas, cosas por saber. ¿Está el gato vivo? ¿Volviste a caminar? ¿Tienes aún mis discos?


El boceto lo conozco: te casaste, te fuiste a las antípodas, ella no quiere que me contactes. Por suerte tu abuelo estaba en la misma casa, con el mismo teléfono, o al final hubiera pensado que por aquellas crueldades de la vida, también tú habías muerto.

Soy una romántica. Quisiera que supieras lo feliz que soy, tú, que conociste todas mis huidas.



Suede - Europe Is Our Playground

Friday, June 10, 2011

40 de mayo


Me desconecté. No a propósito.

Hubo el tiempo del caos. Después, unos días en el paraíso. Y mientras, el mundo ha cambiado. Lo he visto. Es la grandeza del ser humano, la gloria, la inteligencia, la bondad.

Otros nos han dejado. Fueron parte de la chispa. Ahora quedan tus motivos.

¡Luego habrá encuentros!, gente del buen querer. ¡Habrá risas, habrá saltos! Y los pájaros que nunca se fueron se pondrán contentos.

¡Habrá explosiones, finales y principios! ¡Habrá despedidas, nuevos amores, aventuras! Lágrimas, pena, la piedra en la vértebra.

No somos algo ajeno. Somos la profundidad del mundo. ¡Los niños nos miran a los ojos sin miedo!

Hoy tengo un siete.