Tuesday, April 12, 2016

Los yoyós que sobrevivieron

Flores, el padre moderno del yoyó

Estuve en el museo, en el subsuelo, allí donde reposa el pasado romano, sus vías, casas, tiendas, termas, plazas, juguetes, platos, jarras. Caminar por el pasado me inquieta. También ver documentales sobre el espacio y otros planetas.

Lo que me tiene ensimismada desde entonces son los yoyós, el hecho de que hayan llegado hasta hoy. Dependiendo del idioma que elijas en la wikipedia, el origen tiene distinta versión. Según la versión en inglés, tiene su origen en la antigua Grecia, 500 ac. En catalán nos explican que es un juguete chino, 1000 ac. En español nos aseguran que el origen no está nada claro. En esperanto nos destacan que es el juguete más popular de la historia, después de la muñeca, y el favorito de Napoleón. En italiano, pasan de la historia y nos explican directamente las diferencias técnicas entre los distintos tipos de yoyós.

Y pienso, ¿Qué tipo de juguete construimos en nuestros días que pueda pasar a la posteridad? ¿Acaso aún existe la posteridad?

Tuesday, April 05, 2016

She's my hero


De joven, agobiada en la vida de siempre, lo dejé todo y me fui en tren a ver Europa, esa Europa que soñábamos, esa Europa cuyo muro acababa de caer, esa Europa que muchos pensábamos que iba a traer paz, justicia y soluciones a un mundo dividido, un mundo herido, donde refugiados, desposeídos, mujeres y niñas indefensas, viven en catástrofe permanente, dolor, hambre, tortura, violación, muerte mordaz.

Atacar a los que luchan para que el horror pueda terminar un día, a los que creen que es posible un mundo más humano, más sostenible, es una rutina a la que estamos tan acostumbrados, que nos parece normal, incluso justificado, pues nos han convencido de que el horror no nos concierne.

Pensar que el horror no nos concierne nos convierte en genocidas. Quien sabotea la lucha contra el horror es un genocida.

Admiro a Ada Colau. She's my hero.


Hoy he estado en Bruselas en un grupo de trabajo junto a representantes de Atenas, Berlín, Amsterdam, París y Leipzig.
Las ciudades somos el territorio que finalmente acoge a las personas, y es imprescindible que se nos tenga en cuenta tanto para diseñar las políticas de acogida como para gestionar los fondos necesarios. Es esperanzador que en Bruselas la idea de la cooperación ‪#‎CityToCity‬ (ayuda directa de ciudad a ciudad) haya despertado tanto interés. Amsterdam y otras ciudades han expresado la voluntad de hacer acuerdos similares a los que Barcelona ha impulsado con Atenas, Lesbos y Lampedusa, tanto para reubicar personas solicitantes de asilo como para compartir recursos y buenas prácticas. Por eso me resulta incompresible que el Gobierno español siga obstinado en oponerse a nuestro ofrecimiento de ayuda. En Bruselas también se comenta la falta de voluntad política y la opacidad de España a la hora de gestionar los fondos de ayuda para la inmigración y la acogida.
Para que Europa tenga futuro, tiene que ser una comunidad en la que todos cooperemos: estados, administraciones regionales, locales, ciudadanía y entidades. Ese es el gran reto que tenemos por delante. Podemos afrontarlo con valentía y ver en la crisis una oportunidad de fortalecer Europa desde abajo, o podemos aferrarnos a falsas soluciones que ponen en peligro los valores de convivencia y derechos humanos por los que la Unión Europea se fundó tras la 2aGuerra Mundial para decir nunca más a la deshumanización.
Posted by Ada Colau Ballano on dimarts, 5 / abril / 2016

Thursday, March 31, 2016

El orden de las cosas y los malditos botones


Estoy en onda muy básica, proceso lo más simple y lo demás, se me escapa. Las largas explicaciones me sobran. Es mi modo “ama de casa”. El verbo y ya. Pero sigo teniendo un oído caprichoso y hay expresiones que me cargan, y me cargan, y no se van. Las odio. De repente, vienen a usarse para todo, ellas y nada más, por más que existan otras: “en otro orden de cosas”(vaya, ¿parece que por fin comenzamos a hablar inglés?), “para muestra, un botón” (¡buaaargh!), “malo no, lo siguiente” (¡buaaaaaaaaargh!).

Una piensa que es provisional y esporádico, pero no, desde la primera vez que molesta, va creciendo exponencialmente al nivel de molestia, en periódicos, radio, calle, supermercado, hasta llenarlo todo, ¡TODO!

Qué trivial ¿verdad? Pues para mí es uno de los motivos por los que las cosas no funcionan. O puede que sea más bien síntoma. No sé, diagnosticar no es lo mío, pero yo diría que nos quedamos enganchados. Enganchados en las aceras como chicles usados y sucios.

Tuesday, March 29, 2016

Maggie (mujeres admirables 1)


Echo de menos la mesa rota en tu porche. Los gritos sexuales de los animales al caer la tarde. El ingenuo convencimiento de poder cambiar el mundo. Dos botellas de vino y fluidez sobre política y libros. Éramos invencibles, en el eterno verano cromático de Panamá. Aunque tu marido fuera un gilipollas y el mío un cretino.

Doce años después, tú lideras una ONG que ayuda a los refugiados y yo soy una simple ama de casa, quién nos los iba a decir. Nos deshicimos de los abusadores, eso sí. Jamás podría haberlo hecho sin ti.

Nota: no tenía ni idea de los papeles de Panamá, de los que supe hoy, domingo 3 de abril

Friday, March 11, 2016

Love is all


El amor debería serlo todo. En las relaciones, en la producción, en el comercio y en la política. La base de nuestras decisiones. De donde venimos y a donde vamos. Quienes somos. Nuestra profesión. El misterio más grande cuyo funcionamiento deberíamos estudiar, practicar, llevar a cabo. Seguro que internet es importante. Y viajar al espacio. Y tener electricidad. Pero todas estas cosas “mágicas”, sin amor, no significan nada. Te acostumbras, o ya das por hecho, que ir por la calle significa llenarse de contenidos vacíos: “con esto tu pelo lucirá como el primer día”, “entra y tendrás todo sin comisiones”; mientras sapiens concentrados deslizan sus dedos por pantallas. Te acostumbras, o ya das por hecho, que habrá guerras, torturas, refugiados, muertos de hambre pidiendo por las calles. Te acostumbras a que sea incuestionable la existencia, tolerancia y subvención de las religiones que destruyen sistemáticamente la pureza del amor con el que se nace. Te acostumbras a que los movimientos que han intentado la idea del amor como futuro, sean cosa de risa, aunque no hayan hecho daño a nadie. Al contrario, han conseguido introducir humanidad en nuestras culturas, precisamente lo que los estados roban a través de esos agujeros que son cada vez más grandes. ¿Mirar con desconfianza? ¿Timidez de saludar a extraños? ¿Rencor a un comentario? Nuestra grandeza innata se pierde en el ruido mediático. El mundo perfecto no existe, pero ¿hemos dejado de soñarlo? ¿Nos hemos rendido? Que mienten, bueno. Que abusan, está claro. Que nos han dejado... Pues a veces cada uno debe continuar su camino. Hay que ser generosos de espíritu y respetar y todos estaremos mucho más tranquilos.

No nos enseñan. No nos enseñan a amar. Y por eso nuestras sociedades, estructuras de estado y familias, son fraudulentas. Solo con amor pueden florecer comunidades auténticas en las que el homo sapiens dé el necesario salto evolutivo para convertirse en humano y pueda cambiar todo este desatino. Amar es nuestro deber, nuestra responsabilidad. Lo demás es pegar más mierda a la putrefacta y violenta bola nuclear en la que se convierte nuestro planeta.


Inspirado por un post de Dan



Sunday, March 06, 2016

Micromundos


Estatuílla
Anoche fuimos a la ceremonia de cine que Bertrand organiza cada año. No habíamos salido en mucho tiempo. Pensaba que para la ocasión habría conseguido destetar a Babygirl y que iríamos de solteros, pero al final ahí estábamos los cinco: Lorca, Babygirl, mis dos tetas y yo. Eso sí, como la etiqueta exigía, disfrazados de gala.
Me tomé una cerveza bien calculada que me supo a elixir y luego seguí con la 0,0 del lugar, que, como suele pasar, era una porquería.
La ocasión reunió a un puñado de satélites. Con regocijo disfrutamos del arte de hablar bestia y sin sentido, en esos raros momentos en que puedes actuar sin que nadie se sienta ofendido. ¡Ese estar con Bertrand! Exquisito.
Babygirl participó con su maravillosa sonrisa y sus aplausos. Durmió el resto del tiempo. Y durante unas horas lúdicas, fantásticas y mágicas, respiramos en el micromundo de Bertrand, lejos de las tragedias que mueven el mundo.



Tuesday, March 01, 2016

Sonia (mujeres odiosas 2)


Éramos vecinas y trabajábamos juntas en el frankfurt de la esquina. Ella tenía un niño de dos años. El padre estaba en la cárcel por tráfico de drogas. Cuando yo libraba, me quedaba a veces con el niño o lo iba a buscar a la guarde. Me sentía atrapada por la situación, pero el chaval era un encanto y no tenía culpa de nada. Un día, Sonia me pidió dinero para el alquiler, debía tres meses, si no pagaba la iban a echar y sin casa, le quitarían el niño. Saqué mis ahorros y se los di. A los dos días desapareció. En el frankfurt no sabían nada de ella y no contestaba al teléfono. Fue por el propietario que supimos que se había mudado, pues el piso estaba vacío, y también que no había pagado en el último año, pero que por pena, la había dejado vivir gratis.
 
Meses más tarde apareció un hombre que se presentó como el marido de Sonia. Había salido de la cárcel y la buscaba. Sonia siempre me dijo que si él aparecía, que nunca le dijera dónde estaba, puesto que era violento y les haría daño a ella y al niño. El hombre me contó que necesitaba encontrarlos, que el niño corría peligro, que Sonia era adicta a la coca. En la versión de él, fue por la cocaína de ella encontrada en casa que había pasado él dos años en la cárcel.

Por suerte, no tuve información alguna que ofrecer.