Wednesday, January 09, 2008

Hot hot hot!!!

Hillary sube puntos. No es el todo, pero es un algo significativo, aunque dudo que la sociedad americana esté preparada (pocas lo están) para una mujer como candidato a la presidencia. 3.911 soldados americanos han muerto oficialmente en Irak; iraquíes muertos desde la invasión: 1.2 millones.

El trazado del AVE vuelve a aplazarse, ¿quizás no pasará ahora por la Sagrada Familia?

Más inundaciones, ahora en Australia.

Fallo de reactor nuclear en Canadá.

Las negociaciones entre Israel y Palestina continúan. ¿Podrán esta vez progresar?

Mientras leo esto, dos muchachas de lo más alternativas (piercing, cabeza rapada, ropas de vagabundo) comentan la noticia del día: Nicole está embarazada. Supongo que la Kidman tiene más glamour que el estado del mundo.

Tuesday, January 08, 2008

la razón

Caminaba por el sendero acariciando flores cuando escuché esta conversación:

- Entiendo que estés enamorada, pero tomar una decisión así…

- ¿Qué tengo que perder?

- ¡Todo! Vas a dejar los estudios, tu familia, los amigos, tus hobbies… ¡Durante todo un año!

- ¡Para ir a México!

- Sí, pero… ¿Cuánto puede durar el amor? Ahora lo ves así, pero en unos años, cuando ya no estés con él, mirarás hacia atrás y pensarás en todo a lo que renunciaste…

- Creo que me arrepentiría sino fuera…

- No me parece racional.

- Pero sigo al corazón…

Era ya un poco obvio que las estaba escuchando y aceleré el paso.

Monday, January 07, 2008

Across the universe

Volver a los 60, una vez más. Jóvenes guapos, con ideales y los Beatles en los labios. Colores y posibilidades, sin demasiada evidencia de droga, sin demasiado hincapié en la derrota. Una historia simple para un tiempo hipnótico, evadido del tiempo. Clips de revoluciones que quedaron en eso, en un puñado de buenas canciones. Al terminar el despliegue de luz y energía, me abruma la sala de cine y la expectativa de encontrar al salir la misma vida de cada día. No hace tanto fuimos de nuevo antisistema. Supongo que, en el fondo, todos y siempre lo somos.

Sunday, January 06, 2008

Queridos Reyes Magos,


Quiero ser feliz,

Escribir una novela,

Amor con Lorca,

Ser madre,

Hillary Clinton al poder,

Que el mundo se decante a la izquierda,

Que se descubra el viaje interestelar,

Que las energías alternativas no sean otro negocio de mierda,

Que prescindamos de la gasolina, ¡ya!

Y que amigos y familia vivan en amor y salud otro año más.

Sueños mil para todos, el mundo está por construir.

Gracias.

Saturday, January 05, 2008

Móra d’Ebre

Con motivo de mi último examen, regresaba a una ciudad donde casualmente vivían ahora amigos y amigos de amigos, de modo que organizábamos una fiesta. Me daba cuenta de que en verdad no conocía a nadie y que estar rodeada de gente me hacía sentir más sola, de modo que me echaba en un sofá e intentaba dormir, a la espera de la cita con el tutor a la mañana siguiente.

Quedábamos dos contrincantes para el título. Debíamos rescribir una novela. El tutor indicaba que la clave residía en el hecho que el protagonista viviera el amor como una muerte, una muerte larga e inexorable cuyo inicio era el enamoramiento. Al decir esto, el tutor nos miraba y en sus ojos leí todos los nombres y sentí la muerte. Nunca había querido tanto.

“Tenéis 24 horas”, dijo.

El otro contrincante recogió sus papeles y salió corriendo, yo, sin embargo, no lograba despegarme de la silla. La sala era grande, de altos techos. De los inalcanzables ventanales aterrizaban sobre la larga mesa delirios de tarde, tristezas de invierno. A cada segundo tenía menos sangre en el cuerpo.

“¿Qué pasa?”, preguntó el tutor.

“Quiero besaros”.

El tutor se acercó a mí y cuando me cogió la mano era un niño de cinco años. Me agaché, me besó en los labios y se fue corriendo.

Por fin reuní las fuerzas para abandonar la sala. Ya era de noche. Llegué a casa de Acción, que ardía de calefacción excepto en la cocina, que era donde él estaba. La casa permanecía una trastienda, como en nuestra niñez. Él estudiaba en el frío, para mantenerse despierto. La mesa de madera estaba llena de libros.

“No sé si puedo hacerlo”, dije.

“Yo voy a estudiar toda la noche, si quieres compañía”, dijo él.

Pero no veía cómo podía estar quieta durante más de cinco minutos o quedarme en el frío de su cocina.

“Creo que me iré a casa”.

“¿Estás segura? Es un largo trayecto, luego tendrás que regresar, perderás tiempo”.

“Creo que el viaje me ayudará a ordenar las ideas”.

Antes de dirigirme a la estación pasé por la consulta del médico donde estaban mi madre y mi abuela, pero estar cerca de ellas me robaba las ideas, de modo que a la menor excusa, eché a correr hacia la estación.

Calzaba unas babuchas azules que perdía continuamente, al correr. No había paso subterráneo, debía subir y bajar los andenes, catorce, hasta llegar a mi tren.

No reconocía la estación, ni el tren. Cuando se puso en marcha, pronto me di cuenta de que tampoco reconocía el paisaje. No atravesábamos ninguna zona urbana, sino volcanes, lagos, salinas, desiertos. Al mirar por la ventana vi que no nos desplazábamos sobre raíles, sino sobre viento. Sentí vértigo. Cuando por fin el tren se detuvo en una estación me apeé y tomé el tren que llegó en dirección contraria. Debía regresar. Pero el tren que tomaba era un tren de placer, con terrazas abiertas al sol y restaurante con zona de fumadores. Me traían un menú donde decía bien claro que sólo se servía a socios. Bien, yo no tenía el carné.

“¿Cuál es la próxima estación?”

“Móra d’Ebre”.

Me sentaba en un rincón e intentaba escribir la historia de Hugo. Nunca un tren había volado a ras de mar tan rápido.

Friday, January 04, 2008

Aprender chino

El olor a mierda me arruinó ayer el día de lluvia. Paseé algunos barrios en busca de aroma húmedo. Sin éxito. La ciudad entera supuraba residuos. ¿Qué ha comido la gente estos días? ¿Y cuánto? Finalmente, como no podía ser de otro modo, me refugié en el bar tras una pinta de Guiness.

Por la mañana había visto a Paula y una vez más quedó en evidencia mi pobreza lingüística (Paula siempre es muy variada y colorida en vocabulario).

Me preguntó qué estaba leyendo y le respondí que “The Liar” the Stephen Fry, el actor. “¿En inglés?”, “pues sí”. ¿Será por eso que me hago un lío siempre, porque leo en extranjero? No puedo evitarlo, el catalán y el español me matan de aburrimiento.

Ahora quiero aprender chino. Me apetece conocer la lengua de esta cultura que socialmente incluye la tristeza como proceso lógico del ciclo de crecimiento. Es por ello que los orientales no conocen la depresión. Estar tristes no les provoca un conflicto con el entorno.

Es posible que comience las clases, aunque ya sepa de antemano que no voy a progresar mucho. Me gusta la iniciación, pero cuando llega el momento de ponerse a trabajar de verdad, suelo abandonar.

A mi favor esgrimiré la pasión con la que vivo la vida, que me saquea de energía. Y desafío a los que opinan que depender emocionalmente de los demás es una excusa para no dedicarme a mis cosas. Nací para amamantar, no para escribir idioteces.

Wednesday, January 02, 2008

Pijama

Quiero apretarte la carne con mis piernas, sentir como crece la sangre, como se expande un beso salpicado por el aliento frío de esta tarde de invierno. Mojarte con los labios, penetrar tus ojos, sonreír a los desafíos. El año nuevo a solas no es tan mal comienzo. Pena de trancazo. Casi me apetece estar enferma. Incluso me he comprado un pijama para la ocasión, el primero que me pongo en veinte años. Parezco la abeja Maya.