Wednesday, January 23, 2013

So cheesy



Esta expresión: “so cheesy”, sinónima de “lame”, “corny” o incluso “tacky”, a veces, y dependiendo del contexto – es decir, que algo muy “quesudo” sería equivalente a ser cursi, hortera o burdo –, siempre me hizo pensar en el queso cheddar.

Cuando vives por ahí y no precisamente en Francia, aprendes a apreciar el buen cheddar. No hay nada más fiable, más compacto ni más sabroso. Fuera de Iberia, los quesos fuertes (de consistencia) son rara avis. El queso es para fundir con algo, ¿para qué hacerlo duro? Sin embargo el cheddar, el buen cheddar, tiene la mágica consistencia. Lo mismo se sostiene en la punta de tu cuchillo un buen rato al final de la cena, que se derrite de inmediato sobre una hamburguesa.

El otro día descubrí que en el súper traían ahora un cheddar, así que el sábado, que celebrábamos el cumpleaños de mi hermano, lo puse en el plato junto con los demás quesos: de cabra de ceniza, de oveja curado, camembert, roquefort... Al verlo allí, tan naranja, tan obvio, de aspecto mantequilloso y vulgar, pensé “pobrecito, it's so cheesy”.

Luego resultó que en algún momento todos hemos comido cheddar y siempre llega el día en que se le echa de menos. Y triunfó.

2 comments:

  1. Jajajajajajajajaja, tu relato más gracioso. No sé si pretendías que así fuera.

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  2. :-) un poco sí.

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