Friday, November 10, 2006

Tributo


Del color del cobre, como entras tan fría no me da tiempo a preguntarte el nombre. Con una mano puedo mesurar tu peso, con mi lengua exploro las profundidades de tu leyenda. No sé si puedo prescindir de ti, no sé si una noche puede sobrevivir en tu ausencia. No es que busque tu compañía, es que sin quererlo, te encuentro y entras en mí, antigua, valiente, cristalina.

Thursday, November 09, 2006

Wednesday, November 08, 2006

Piedra número cuatro: “valor”


Sabían que cualquier día el poder iba a dispersar la protesta y que la lucha en aquel frente habría entonces terminado. Pero mientras tanto, vivían una noche más en el bosque, frente al desierto que comenzaba a avanzar hacia las tierras fértiles. Las máquinas llevaban dos días inactivas y nadie se había acercado a los terrenos que ellos ahora defendían contra una fábrica, una autopista y otra comunidad de casas de lujo para gente que ya no soportaba vivir en la ciudad pero tampoco deseaba las incomodidades del campo.

Habían cenado frugalmente, habían charlado un rato junto al fuego, habían cantado canciones de amor y canciones de combate. Habían invocado a la lluvia. Ahora descansaban en tiendas.

“No me gusta este silencio”, susurró Carol, “es la calma antes de la tormenta”. Andreas le pidió silencio con un gesto amable y de un salto salió disparado de la tienda. Bajo la luna llena vio a las máquinas, ágiles y decididas, avanzar traicioneras en su dirección. Al verlas, Carol dijo: “No nos moveremos, aunque nos maten”. “¿Y de qué serviría, si nadie se entera de que hemos muerto?”, objetó Andreas. Carol echó un vistazo a sus compañeros, todos bajo la noche vulnerable, sin testigos. “Id los demás”, dijo Carol, “ya me enfrento yo a ellas”.

Monday, November 06, 2006

Piedra número tres: “deshonestidad”


“No puedo seguir contigo”, dijo él, “estás siendo deshonesta contigo y con los demás”. “¿Deshonesta?” Inquirió ella, con ojos enfermos e indignación en los pulmones, “todo cuanto he hecho mal ha sido enamorarme de ti, y no es que sea algo que haya podido controlar…” Bogart se deshizo de sus brazos adúlteros, de su voz traicionera, de la suplicante mirada y salió al jardín. Céline, tras unos instantes de severa turbación, resolvió seguirlo, controlar sus emociones y dialogar con su amigo. Bogart fumaba mirando a las estrellas, ni un solo momento le dirigió la mirada, ni la palabra, a ella. Céline balbuceó desatinos característicos del enamoramiento y cuando se dio cuenta de cómo se estaba humillando a sí misma, calló. Luego la rabia la sobrecogió, se tumbó al suelo y empapó la hierba con los flujos de su desesperación. “Quiero que sepas”, dijo él, “que me interesa de ti la amistad, no el drama. Si vas a estar haciéndome escenas como esta, ya puedes irte hoy para no volver. Puedes quedarte esta noche en el sofá, si quieres, porque has bebido mucho, pero no podrás volver a dormir conmigo hasta que te enfrentes a la verdad y seas honesta”.

Céline pasó la noche sobre la hierba, mirando a las estrellas. No tenía ni idea de que aún no era adulta, y que por eso no podía ver las mentiras con las que tergiversaba su situación.

Sunday, November 05, 2006

Mas Vilella



Després de molts mesos ens tornem a trobar, gairebé tots, sempre falta algú. Aquest cop, per a fer un tast de vins. La pubilleta que se’ns marxà a Vilafranca té contactes amb el fill de les caves Jané Ventura, del Vendrell, i ens trobem en el celler nou, centre de producció i distribució. En Gerard ens explica el senzill (diu ell) procés de fabricació de vi i cava. “Tot és qüestió de respectar el caràcter del vi i la química fa la resta”. Durant la visita ens comenta que els catalans mateixos som els més reticents a consumir vi del Penedès. Paradoxalment, és la terra on pot créixer amb èxit qualsevol tipus de raïm.

En acabar, el seguim per carreteres i camins d’hivern fins arribar al Mas Vilella, la casa pairal, on reben les visites i fan els tasts. Som setze al voltant d’una llarga taula i les ampolles van circulant mentre en Gerard ens explica dels vins i nosaltres aprenem una mica. L’atmosfera és de pagès, humil i artesanal. Els petits glopets i el menjar ens fan sortir colors a les galtes i ens tornen les mirades alegres i pensaroses. La Paula comenta: “abans ens trobàvem per emborratxar-nos i ara per fer tasts”.

Després de l’àpat, en Gerard ens guia fins a les caves velles, sota la casa, on guarden els vins fora de catàleg per estudiar com evolucionen amb els anys. I també ens porta fins a les botes, on maduren els vins que s’acaben de collir. Excel·lents, tot i que encara tèrbols.

Del cava Jané Ventura Gran Reserva Vintage, que és el que més m’ha agradat, no en té cap ampolla, però em quedo dues del Mas Vilella, un vi de finca amb criança, varietat ull de llebre, de les vinyes que creixen a les terres pairals. El record de la seva foscor de bosc encara m’acaricia les genives.

Radio Contrabanda. 91.4 FM. “Coses que pasen”

El Pescador ha mogut les seves històries de la Plaça del Diamant els dimarts, a Ràdio Contrabanda els divendres. Fa el programa amb en Merlí i l’Ion que, a més de ser responsables, respectivament, d’estudi i de control, ens lliuren les seves cançons i els seus poemes. Cada divendres a les 8 del vespre els podeu escoltar, tot i que no es fàcil escoltar-los des de qualsevol lloc de la ciutat.



Friday, November 03, 2006

Piedra número dos: “pasión”


Gustave sintió la electricidad en los dedos, la fuerza de su garra, la sangre en la garganta. Marion emitió un sonido gutural, de placer, quizás. Gustave apretó un poco más. En los ojos de Marion tembló una pregunta, una excitación; amor y temor, pesos muertos hacia un precipicio. Y mientras Gustave empujaba los límites del placer, Marion perdió la conexión.