Thursday, July 17, 2008

Tocar madera

Pues mira, quizás porque no me santigüé el otro día, ahora el Diablo me sigue la pista. Y no me ataca a mí, sino a lo que viene delante de mí:

—Salgo del tren y eso impide que una mujer pueda entrar del todo y se queda con medio cuerpo fuera.

—Ya en la calle veo como roban a la mujer que camina frente a mí (yo estoy demasiado mareada de calor como para gritar, ni que sea).


—Voy a cruzar el paso cebra y una moto choca contra un coche.

—Estoy a punto de llegar al supermercado y un señor se cae y se abre la cabeza en la mismísima puerta.

—De vuelta a casa, ya cargada, a un chico que camina unos metros más allá se le escapa de las manos una botella de cerveza que se rompe contra el asfalto.

Me doy tanta prisa como puedo en llegar a casa. Temo por mis congéneres. O está todo el mundo muy atontado (y entonces da igual si soy yo o tú quien camine por donde sea, porque el resultado será el mismo) o me han echado un mal de ojo que por algún motivo afecta a los demás en un radio de diez metros.

Tengo miedo de que si me quedo en casa le pasará algo al edificio. Pero llevo aquí un buen rato sola y todavía no ha pasado nada. Toco madera…

Por cierto, por sino sabéis de donde viene la superstición y al margen del cristianismo y su cruz, parece que tiene origen en las costumbres paganas de los druidas, magos y/o brujas, que tocaban madera para liberarse de las malas vibraciones, ya que la madera constituye una toma de tierra natural. No vale la madera con patas. Así que la próxima vez, en vez de mesas o sillas, corred directamente a la puerta. Otro remedio casero sería llevar en el bolsillo una pinza de la ropa que, además, como obvio que es, sirve para muchas cosas.

Wednesday, July 16, 2008

The ultimate toy

Arrastrando mi no puedo más por la calle, observo irritada a los niños que tan felices deberían ser, juguete en mano, en el fresco de la tarde, en busca de su helado y que en lugar lloran y quieren más, más, más. ¿Qué pequeños monstruos criamos a la sombra de la esclavitud tintada de adquisiciones rápidas, fáciles, Fast?

La niña abrazó en su llanto al bebé de goma y le besó la calva. La niña que era casi tan grande como el bebé de goma.

Imagino al juguete del año, la estrella de la temporada, ideada por estos maestros jugueteros que no buscan el desarrollo de la imaginación en las mentes más susceptibles, sino la perpetuación del Starcutre System en los bodrios de película de nuestras vidas:

¡Les presentamos The ultimate Toy! ¡La barriga de embarazada!

Y ya me veo a todas las niñas paseando un peso ficticio camino de la escuela, orgullosas de querer ya lo que sin duda un día serán.

p.s. Espero que a nadie se le ocurra patentar semejante monstruosidad.

Tuesday, July 15, 2008

Ilusionistas

Salgo de casa y dos calles más allá una mujer cierra tras de sí el portal de su edificio y se santigua ¿Debo tener cuidado en lo que me queda hasta el tren? ¿Debo hacer algún rito extraño para que ningún accidente me acontezca en el transporte que me llevará al trabajo? ¿Está esta mujer más protegida que yo? ¿Debería creer en Dios? ¿Cree en Dios la mujer que se santigua? ¿Creen los curas en Dios? ¿Creen los bebés en Dios? ¿Es Dios algo que nace de nuestra necesidad espiritual? ¿Tendríamos necesidad espiritual en bruto? ¿No es la necesidad espiritual producto de la ansiedad, el dolor y la injusticia?

Por ejemplo, para los yoghis, el enemigo es la enfermedad.

¿Por qué debiera ser el enemigo otra lengua, otra raza, otra energía?

Tengo una fe ciega en el amor, en el amor entre nosotros. Saber que los que hemos estado juntos, en cualquier situación, y nos hemos querido, hemos trabajado bien, hemos viajado, hemos reído, hemos compartido, sabremos siempre hablar bien del otro.

Pretender ir más allá, es pura prestidigitación.

Wednesday, July 09, 2008

Festín

Dime de qué alardeas y te diré de qué careces.

Si pretendes ser libre, dependes de las emociones. Si afirmas que no te importa el éxito, nada deseas más. Si te esfuerzas en ser humilde, es que huyes de tu soberbia. Si te empeñas en vivir en el presente, es que nunca aceptaste tu pasado. Si halagas por sistema, pudiera ser que aborrecieras. Si cometes errores y pretendes solucionarlos de inmediato, es que no has aprendido a vivir con tu conciencia. Si haces una cumbre contra el hambre y te pegas un festín con el dinero de tus contribuyentes, es que no tienes vergüenza.

Sunday, July 06, 2008

Planeta M

¿Cuándo fue la última vez que el mundo estuvo a punto de acabar? ¿September 11? ¿Fin de Año 1999? ¿La era Reagan-Tatcher antes de Gorbachev? ¿El año mil?

Anoche estuvimos en la horterada del Ratpenat organizada por Bacardi en el Estadi Lluis Companys, con motivo de la primera Noche Blanca en Barcelona. La Fura dels Baus fueron geniales. Montaron un concepto tan brutalmente sencillo a la vez que espectacular, que dieron la vuelta a los ejes que dirigen mi mente, mi estómago, mi percepción. Comediants, no obstante, se quedaron pequeños y ridículos en su fiesta del fuego que debía culminar según guión en la ignición del murciélago Bacardi.

El resto… En ese limbo aburrido entre cumbayá y superficial.

No quiero renegar de un espectáculo gratuito, pero... No sé, ya puestos a montarlo…

Magia, Optimismo, Luz, Verano, Alegría, Energía… Proclamaban las pantallas. Se hubieran puesto a cantar todos juntos “The answer is blowing in the wind” y habría sido igual de insustancial.

Pero al margen de la fiesta del Estadi, la idea de abrir la montaña de noche es fantástica. En especial, porque de función en función caminas por senderos siderales, donde árboles retorcidos y flores extrañas desprenden aromas expresivos y las luces y la arquitectura, sembradas, al parecer, desde las estrellas, dan la sensación de que, por unas horas, paseas por otro planeta. Un lugar en el que no me importaría estar, si este planeta se atomiza.


Thursday, July 03, 2008

Como una ola

La música libera al espíritu...

Errol, mi profe, dice que llevo un pentagrama en la frente, pero que eso no me ayudará a cantar mientras no suelte la mandíbula. ¡Ah… Soltar la mandíbula! El santo grial. ¿Cómo se aprende eso? Involuntariamente me paso el día y la noche succionando. Y creo que desde que nací. ¿O es antes que comenzamos?

Hay semanas en las que poco importa lo que lleves dentro porque la acción se te lleva, como un tornado. Como una ola, que diría Rocío Jurado.

Cosas del estrés.

Voy a ver que no se me queme la tortilla de patatas.

Ya le di la vuelta. Olé qué arte.

El caso es que se está bien hoy. Medio nublado, vientecito. Ahora, cuando acabe la tortilla, subiré al terrat (hoy no encontré rivales) a recoger la ropa.

¡Qué fantásticos menesteres que contar! ¿Verdad? Ahora veis porque no escribía.

Una persona muy querida se salva, así, de la noche a la mañana. Y en el trabajo he aprendido a delegar.
Ingrid, libre.
Zapatero no parece preocupado.

Creo que me merezco playa este fin de semana.