
Thursday, January 29, 2009
Tuesday, January 27, 2009
Sistema de alerta

Haber vivido en el trópico prepara para ciertos fenómenos.
Los servicios de alerta en Florida para una tormenta (huracán) categoría 3 (vientos de entre
extensivo daño a pequeños edificios, mantenerse en el interior, suspensión del tráfico y corte de carreteras.
Recomendaciones: asegurar puertas, ventanas y techos. Permanecer en la habitación más interior de la casa (el viento puede proyectar objetos a gran velocidad desde el exterior). Permanecer atento a la radio (aún sin luz es el único aparato que puede garantizar la información de alerta). Obedecer las órdenes de las autoridades.
Evidentemente nadie en este país pensó que los vientos iban a ser huracanes. Pero es el momento de comenzar a considerar la posibilidad de que las condiciones meteorológicas con el tiempo se van a extremar y que pueden poner nuestras vidas en peligro. No vaya a ser que tanto criticar a EEUU por la incompetencia ante Katrina, resulte que en la moderna Europa de los ciudadanos, donde hemos eliminado las guerras (aunque no el terrorismo) sean tornados, maremotos o erupciones volcánicas lo que terminen con nuestras vidas, simplemente porque, debido a un infantil exceso de confianza, el sistema de información y alerta no funcionó correctamente.
Saturday, January 24, 2009
The wind

En días como hoy, hay que detener la rutina. No es cierto que, pase lo que pase, la vida continua. A veces es imperativo el discontinuo.
Son los brazos del huracán, lo que dan miedo. Lyon en el centro.
A los amantes de las tormentas, aquí os dejo un link guapo:
http://users.skynet.be/meteobel/animsatel.htm
Wednesday, January 21, 2009
Day one
Siempre hay un primer día para todo. Es un primer día esperado, ensayado (aunque sólo en mente), revivido con anticipación (¿se puede formular “revivir” con “anticipar”?).
Los primeros días causan excitación, no por el día en sí, que luego llega y decepciona, sino por el tiempo en suspense que viaja hacia ese día y que no es en absoluto presente (presente sería el tiempo en el que no esperamos la llegada de ningún primer día ni recordamos ningún primer día pasado).
En política, los primeros días no suelen significar mucho.
Día uno con Obama.
Los palestinos celebran el “triunfo” de Hamas, habiendo muerto lo que han muerto, herido lo que han herido, perdido lo que han perdido. Jubilosos salen a la calle como si hubieran ganado. Israel ha dado una tregua. Eso nunca ha significado una victoria.
Monday, January 19, 2009
Nevertheless
There is so much more to get done, I cannot wait to see you again. To strip you bare and touch your skin. I am sick of all the winter clothes. If only you’d feel the same way… But there is always the question of my debt. I guess somehow it is natural for you to think I am for free. Has it been too long?Nevertheless...
We didn't burn for nothing, did we?
Do you still remember that last kiss? The pound, the army, the roaring wind.
You promised to come back for me. And I am still waiting.
Friday, January 16, 2009
Gas

Esta mañana desperté con Sting en mi voz subyacente y cuando en la ducha entoné Bring on the night, I couldn’t stand another hour of daylight, supe que nunca voy a conseguir cantar.
Atención: si os cortan el gas en las próximas semanas por escape, quizás sea una estrategia para ocultar el hecho de que también aquí nos estamos quedando sin. En mi escalera, de momento, seguimos a la espera del retorno (podéis acercaros a mí, me ducho en el gimnasio; para algo tenía que servir mi número de abonada).
A la vuelta de clase una chica (casi niña) estaba de rodillas en el vestíbulo conector de Plaça Catalunya acompañada de un perro muy mono (raza Beagle, creo) y un gorro de lana en el suelo con un par de euros, a lo más. La inscripción en su cartón: “Soy una chica italiana que vino a buscar trabajo y me han robado la mochila con todo lo que tengo”, o algo así, que yo memoria de detalles no tengo y afición por ir apuntándolos, tampoco.
Sólo llevaba un par de euros, que es lo que le he dado.
—¿Estás bien?
—Bueno, dentro de lo que cabe… La gente de la calle es muy amable.
—¿Tienes dónde dormir?
—Nos buscamos la vida. No estoy sola.
Tras decir esto, una sonrisa, algo llorosa.
—¿Y tu familia?
—No me van a ayudar. No querían que viniera. Creen que tengo lo que merezco.
Me he sentido una mierda, porque lo que quiero es traerla a casa y darle de comer. Pero estoy de exámenes y tengo compromisos y mirad, en el egoísmo se detuvo mi humanidad.
Me despedí de ella y ella dijo: “Muchas gracias”.
Luego he recordado que sin gas tampoco podría cocinar ni ofrecerle una ducha caliente.
Joder, ni siquiera le he preguntado el nombre. Los viernes por la tarde estoy derrotada y tengo prisa por encerrarme en casa. Y ahora aquí estoy, escribiendo estupideces burguesas en el frío de mi hogar de 50m2.
Visc a Barcelona i sóc idiota.
