Monday, August 30, 2010

Caramelos de coca

Las gaviotas son tan grandes que al pasar por el balcón me derribaron una maceta. Impasibles continuaron en manada con sus gritos, buscando víctimas o sexo o una ola de viento.

Volver a la rutina es una frase bien rara, cuando en verdad no sabes lo que el día te traerá.

A mí me trajo caramelos de coca. El sabor es extraño, jengibre con jalea real y una pizca de regaliz. Pero despiertan. Y buena falta me hacía despertar esta mañana. Si ya es tradición que del domingo al lunes pase la noche en blanco, la noche pasada, la de la rentrée, la he pasado en el lavabo. Por algún motivo me tranquilizaba pensar en Candice y sus historias de entreno de voleibol. Y en Fran y sus historias de actrices de telecomedia

Al margen de los problemillas vigentes que tendré que resolver y que no se han resuelto solos en mi ausencia, como deseé, da mucha alegría cuando algunos de los grandes asuntos, estancados, delicados y peligrosos, se resuelven para la gente cercana.

Mañana estaremos todas en la oficina.

Será la locura.

Saturday, August 28, 2010

De compras para una boda

Apenas al fin y sigo tan zen, que ni siquiera sé dónde puse el móvil hace diez días. No quiero volver.

Quiero quedarme en las mañanas de mar quieto, antes de que las multitudes lleguen a la playa. Quiero comer cuando tenga hambre, cosas buenas que yo cocino. Quiero acostarme a las nueve, para ver desde la cama la noche desembarcar. Y levantarme a las siete y haber descansado y aprovechar.

Siempre pasan atropellos entre medio. Pero a veces, unos pocos días de tranquilidad inducida, de sueños recurrentes, de lucha entre lo tangible y lo intangible, son suficientes para elevar al espíritu por encima de lo mundano y recobrar la imaginación.

Aunque me conformo con volver a tener el cuerpo sano, flexible y fuerte.

Ahora, de compras para una boda.


Wednesday, August 25, 2010

Frontera

¡Un castillo! Vamos pues. Salta al caballo. No corras tanto. No llegamos a tiempo. Claro que sí. Rompí el cáliz. A mí me da lo mismo. ¿Crees que me van a buscar? No importas a nadie. Eres libre: puedes bailar sin ropa en un ciclón. No estoy libre de odio. Mejor dejarse llevar. Ir en contra del odio te hace daño a ti. ¡Un castillo! ¡Es la sombra de Jerez! ¿Tú quisiste follar en la cueva? No es asunto tuyo. Pero ¿Lo hiciste? Digamos que se escribe desde el futuro. ¿Desde Jimena? El futuro es un poema que no acaba, por eso nunca vienen las palabras. No llego a tiempo. ¡Debo entregar las palabras! Todos estarán mirando y yo en el púlpito, en silencio. ¡Un castillo! Un día bajaremos las laderas volando sobre la niebla.


Thursday, August 19, 2010

Buscadoras de tesoros



- ¡Vaya día! – Dice la una.
- Pues sí… Ya ves como llevo el carro – muestra la otra.
- Entre el bochorno que hace y lo poco que se encuentra en los contenedores...
- Yo ayer encontré un poco de cobre, pero muy poco. Con eso no hago nada.

- ¿Estás borracha?
- ¡No!
- Hueles a alcohol ¿Tienes un poco?
- Ten…
- ¡Vaya día! – Dice la una.
- Ni te cuento, la hora que es y mira como llevo el carro – dice la otra.

Sunday, August 15, 2010

Un mal negocio

Por David García en La Vanguardia digital. 15 de agosto 2010. Ver artículo entero.





¿Quién puede defender por razones identitarias que España robe a Catalunya 60 millones de euros al día a partir del déficit fiscal?

¿Quién puede defender que los estudiantes catalanes reciban sólo el 5% de todas las becas del estado y los estudiantes de Madrid reciban el 58%?

¿Quién no querría ver aumentada por meras cuestiones identitarias la renta per cápita anual de los catalanes en unos 2.400€ al año si tuviésemos seguridad social propia?

¿Quién puede defender que el "Ministerio de Cultura" haga un gasto anual por cada español de 47€ y por cada catalán sólo de 5€?

¿Quién querría viajar por puras cuestiones identitarias con el 40% de los trenes construidos por el estado durante la década de los 70 que se consideraron obsoletos y que aún circulan por Catalunya, mientras que Madrid sólo tiene el 4%?

¿Quién no querría ver a su país 7 veces más rico como dijo el Premio Nobel de Economía Aplicada en la UB el pasado mes de mayo?

¿Quién puede defender por causas identitarias que 1 de cada 3 años el Ministerio de Fomento no invierta nada de nada en Catalunya?

¿Quién quiere, pese a ser catalán y sentirse español, que cada año nos roben 20.000.000.000 de euros (11% del PIB), siendo así la región del mundo que sufre más déficit por parte de su gobierno? ¿Realmente sentirse español en Catalunya compensa eso?

Como residente en Catalunya, ¿quién puede tolerar, por cuestiones identitarias, que por cada 12,7 millones de euros que se invierten en medio-ambiente en el aeropuerto de el Prat, se inviertan 300 millones al de Barajas?

Por muy españolista que uno sea en Catalunya ¿se puede defender que entre 1985 y 2005 sólo se hayan construido en Catalunya 20km de autovías mientras que en Madrid se hagan cerca de 900 en idéntico periodo?

Por motivos identitarios ¿se puede aceptar y no protestar cuando en Catalunya sólo se invierte un promedio del 12% del PIB español anual pese a aportar el 22% del mismo PIB español?

¿Realmente las razones identitarias compensan el agravio que hemos sufrido por ejemplo con el AVE? EN Catalunya, por el AVE, el gobierno invirtió 316€ por catalán, pero en el mismo año invirtió 1.198€ por andaluz, 894€ por madrileño, 574€ por aragonés y 407€ por castellanomanchego.

¿Justifica el sentimiento de identidad pagar peajes y más peajes?


Por David García en La Vanguardia digital. 15 de agosto 2010. Ver artículo entero.



Tuesday, August 10, 2010

La pasajera

De modo que estoy en el tren disfrutando del paisaje y tengo enfrente a una horrenda mujer, a la que intento no mirar directamente a los ojos porque se le transparenta la mala vibra: una chafardera como muchas había en el pueblo de donde vengo, que se dedican a crear enemistades y conflictos inexistentes entre los vecinos; pues va la intrusa y después de hacerme sonrisas y ojitos buena parte del viaje, se sienta a mi lado y sin pedir permiso me agarra el brazo:

- Perdona eh, pero es que no puedo aguantarme más de hablar contigo, verás, mi hija tenía una nariz como la tuya y se fue a un cirujano muy bueno a Barcelona y la han dejado monísima.
- Me alegro.

Viendo que no me interesa en absoluto y que miro hacia la ventana, ignorándola como intentamos ignorar a los estúpidos, aunque siempre logran entrar en casa, insiste:

- Es que claro, con su trabajo, lo necesitaba…
- ¿Ah sí? ¿De qué trabaja?
- Es secretaria en una notaría y claro, con tanto cliente…
- Ya
- Pagando, eh, se lo hizo pagando.
- Mujer, ¡namás faltaría!
- Pues sí, sí, y cuando te he visto, he pensado, se lo tengo que decir, porque es que a mi hija le ha ido tan bien…
- Pues si va tan bien, ¿Por qué no se va a usted a que le hagan un apaño?

Y encima se fue ofendida. La verdad, ni siquiera solté mi bestialidad.