Thursday, March 01, 2007

De escapes de agua y dedos del centro

Regreso a casa por las calles de la catedral en la quietud de la medianoche. Diviso un BcNeta a lo lejos, manguera en mano. Cuando estoy ya bastante cerca le miro como diciendo “tío, sino bajas la manguera, me vas a mojar” y el tipo baja la manguera. Yo sigo mi paseo imperturbable, mirando a la luna, tan bonita ella allá en el firmamento, cuando escucho el choque de agua a presión contra el pavimento justo tras mis pies. ¿Será posible que me persiga la manguera? Me giro para mirar al tipo que suelta una mueca y que mueve la cabeza en ese gesto inconfundible de “espabila nena o te mojo”, tras lo cual y de manera inmediata me sorprendo mostrándole el dedo del centro. Un poco más allá, otro BcNeta repara su manguera rota con una bolsa de basura (hay que ser cutre), y el agua, consecuentemente, sigue escapándose sin propósito y sin remedio. Mientras miro esta escena veo que la fachada de la catedral es una tela pintada y que está cubierta de publicidad. “¡Ay Dios!” (pienso, y no es en este caso una exclamación popular), “¡hasta dónde vamos a llegar!”. Esta mañana al salir de casa, un trabajador de los que están reestructurando mi calle pegaba ostias a una tubería con un martillo. Como no soy lampista no sé en realidad si ese es el método correcto de corregir una mala juntura y evitar escapes. Y como si todo formara parte del mismo plan, mientras en el tren me dispongo a entrar en el capítulo final de Frankenstein, en el periódico de al lado leo que en tres años el agua subirá un 40% de precio. Y me he visto en plan Dune, con un traje reciclatorio de mis propios líquidos.

1 comment:

  1. yo cuando veo una bcneta siempre me acuerdo de la escena de la manguera en 'La ley del deseo' con Carmen Maura diciendo al tipo de la manguera, 'mójeme, mójeme, no se corte'. ¿te acuerdas?
    besotes!

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